Infraestructura en Argentina

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El 10 de Marzo de 2025, el panel del Equipo de Infraestructuradel Gabinete Multisectorial contó con la presencia de lxs compañerxs Mempo Giardinelli, Carlos Del Frade, Julián González Durán y Marcelo Uhrich, Fernando Amín y René Flores. Brindamos la transcripción y síntesis de las exposiciones ofrecidas durante la Universidad de Verano 2025, organizada por Argentina en Red desde la sede argentina de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) para la Multisectorial Federal de la República Argentina y todas las militancias del País y la Región.

Transcripción de las exposiciones del Panel de Infraestructura, 10 de Marzo de 2025

Panel del Equipo de Infraestructura del Gabinete Multisectorial. 10 de Marzo de 2025 con Mempo Giardinelli, Carlos del Frade, Julián González Durán, Marcelo Uhrich, Fernando Amin y René Flores junto a Pablo Sercovich desde la sede argentina de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales). Coordinadora Celmira Rey

Bienvenida de Pablo Sercovich

Secretario General de la Multisectorial Federal de la República Argentina y Coordinador del Gabinete Multisectorial

Buenas tardes compañeras y compañeros. Mi nombre es Pablo Sercovich y como Sec. Gral. y coordinador de este Gabinete, doy la bienvenida al panel invitado y a los asistentes. Organizado desde nuestro espacio Multisectorial, la Multisectorial Federal de la República Argentina, es un placer compartir esta tarde el inicio de la Universidad de Verano 2025, que transmitimos en esta oportunidad desde la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales con la importante presencia de los panelistas que hoy nos acompañan, y de quienes en conciencia y compromiso participan como coordinadores o inscriptos en este importante Encuentro de apertura.

Si bien trabajamos todo el año pasado desde el ámbito Multisectorial analizando primero la legislación vigente desde cada área de los 12 equipos del Gabinete Multisectorial, e invitamos en la Universidad de Invierno pasada a ofrecer sus miradas a distintos referentes en cada área, está más claro cada día el propósito de este gobierno de estafadores, que amparados en el discurso “restaurador” de nuestro coloniaje fundacional del siglo XIX, intentan someternos entregándonos junto con nuestros bienes comunes a estos intereses extranjeros y, aunque sabemos sobre la necesidad de avanzar en la construcción de una Patria Justa, Libre y Soberana, sabemos también que este impacto tecnológico transforma aceleradamente las infraestructuras de gestión de nuestras sociedades volviendo a producir un insalvable desfasaje con la superestructura jurídica construida a partir de las luchas del siglo pasado.

Es por esto, especialmente importante para el conjunto de las militancias, su participación protagónica en estos Encuentros y Talleres que tienen como objetivo no sólo el intercambio y la producción de nuevos consensos, sino la incorporación de metodologías asumibles por todos los sectores para la construcción de este nuevo proyecto de país y por lo que reclamamos un proceso constituyente que lo plasme al más alto rango normativo.

Me tocó, recorriendo los caminos, haber tenido como docentes en la Universidad de la Sapienza, en Roma, a discípulos de Antonio Gramsci, quien escribió en su día una de las frases más oportunas que pude encontrar para transmitirles en este momento:

Instruyámonos, porque necesitamos de toda nuestra inteligencia.

Agitémonos, porque necesitamos de todo nuestro entusiasmo.

Organicémonos, porque necesitamos de toda nuestra fuerza para combatir decididamente contra este gobierno estafador, que se propuso como alternativa electoral para CONSUMAR NUESTRA ENTREGA, destruyendo el Estado Nacional, para interés de los poderosos grupos concentrados de nuestra extranjerizada economía intentando vulnerar una vez más los derechos de todo el pueblo argentino.

La Multisectorial Federal, que cuenta ya con más de 13.000 compañeras y compañeros incorporados a lo largo y ancho del país, es el espacio de articulación temática y territorial que consideramos adecuado para transitar este proceso de confluencia y construcción colectiva, en el que se respetan todas las identidades y pertenencias sectoriales y desde el que avanzamos poniendo esta mesa en la que cabemos todas y todos.

Queremos, para finalizar, agradecer especialmente a las autoridades de FLACSO, esta Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales que brindó las instalaciones para que esta Universidad de Verano 2025 sea posible, a la compañera Alicia Castro, y a los compañeros Mario Mazzitelli y Carlos Raimundi que hoy nos acompañan, así como al impecable trabajo de este equipo de Relaciones Exteriores del Gabinete Multisectorial y a todas las compañeras y compañeros hoy presentes en la Apertura de esta 3ª edición de la Universidad de las Militancias.

Muchas gracias

Celmira Rey

Coordinadora del Equipo de Infraestructura

Desde la Multisectorial Federal de la República Argentina , seguimos adelante con este espacio de encuentro y debate, en esta ocasión para hablar sobre infraestructura en nuestro país y su impacto en la vida cotidiana de millones de personas.

Soy Selmira Rey , geógrafa del norte argentino, y quiero darles la bienvenida a este foro, donde nos reunimos para analizar el estado actual de la infraestructura en Argentina, las consecuencias de las políticas del gobierno y, sobre todo, para pensar juntos cómo construir un modelo que realmente responda a las necesidades del pueblo.

Venimos trabajando desde hace más de un año en estos espacios, impulsando el debate y la construcción colectiva. En la Universidad de Invierno del año pasado , establecimos consensos clave para imaginar un país más justo, federal y soberano. No podemos pensar en infraestructura sin entender nuestra geografía única: Argentina es un país bicontinental, con una proyección estratégica en Sudamérica y el Atlántico Sur . Sin embargo, muchas veces esta mirada integral queda en segundo plano.

Hoy nos encontramos en una situación crítica. Las políticas del gobierno actual tienen significado:

  • Paralización de la obra pública , afectando rutas, autopistas y ferrocarriles.
  • Privatización y desguace de empresas y organismos clave , como ARSAT, INVAP e INAP.
  • Entrega de nuestros recursos estratégicos , como la Vía Navegable Paraná-Paraguay, cuyo control se le ha dado al Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos.
  • Freno a desarrollos tecnológicos , como el reactor CAREM, Atucha III y los radares meteorológicos, dejándonos sin herramientas propias para el desarrollo.
  • Venta de empresas nacionales fundamentales , como IMPSA, que nos posicionaba en el mundo con tecnología de punta en energía nuclear y renovable.

Esto no es solo una cuestión económica: estamos perdiendo soberanía y capacidad de decidir sobre nuestro propio futuro . No podemos permitir que la infraestructura del país quede en manos de intereses extranjeros o del mercado, que solo busca maximizar ganancias sin considerar el bienestar de nuestra gente.

Por eso, queremos pensar alternativas . En abril vamos a realizar talleres para seguir profundizando en estos temas, aportando metodologías de planificación participativa y gestión asociada. Sabemos que la resistencia es clave, pero también necesitamos proyectar un futuro donde la infraestructura sea una herramienta para el desarrollo equitativo de todas las regiones del país.

No nos resignamos a este modelo de entrega. Creemos en un país donde la infraestructura esté pensada para mejorar la calidad de vida de la gente, para potenciar nuestras industrias y para garantizar la soberanía. Es momento de organizarnos y construir juntos esa alternativa .

Gracias por estar aquí, por sumarse a este debate y por seguir apostando a la construcción colectiva. Ahora los dejo con las compañeras y compañeros que van a seguir compartiendo sus miradas sobre este tema tan fundamental.

Mempo Giardinelli

El Manifiesto Argentino

A medida que escuchaba a la compañera, no puedo negar que me invadía una sensación de desazón. Y es algo contra lo que debemos luchar constantemente, porque si nuestras luchas dependieran de nuestro estado de ánimo, estaríamos en muy mala posición. Debemos sobreponernos, porque en cada área que tiene que ver con nuestro pueblo, con nuestra República e incluso con el planeta, las perspectivas son desalentadoras.

No podemos caer en la confusión ni en la distorsión. Si uno observa el estado de nuestra República, lo que pasó ayer, lo que sucede hoy o lo que seguramente ocurrirá mañana, parecería que todo lo que hacemos, todo nuestro esfuerzo y nuestro compromiso, no tiene sentido. Parece que nadamos contra una corriente tan impetuosa que amenaza con arrastrarnos. Pero eso no significa que debamos resignarnos.

Creo que lo primero que tenemos que hacer es pensar en pequeñas acciones concretas que nos permitan construir otra perspectiva. Nuestra República está en un estado de disolución. Es duro decirlo, pero es la verdad. Hoy mismo, mientras estamos aquí, el ministro Caputo está negociando con el Fondo Monetario Internacional, firmando una nueva entrega del país con la excusa de “renovar créditos”. Son mentiras, eufemismos que esconden la realidad de que nos están sometiendo cada vez más.

Cuando pienso en lo que pasaba hace seis años, recuerdo cómo la lucha era contra un decreto, el 949/2020. En aquel entonces, todavía había un margen de maniobra. Se nos hablaba de soberanía, se prometía el control del río Paraná, pero todo fue una gran mentira. Nos hicieron creer que luchábamos por recuperar lo que nos pertenece, mientras que el gobierno de Alberto Fernández entregaba todo en silencio. La mayor traición vino de nuestro propio candidato, Sergio Massa, que terminó firmando la entrega de la soberanía sobre el Paraná.

Lo supe en su momento. Lo denuncié, lo escribí, pero las trabas eran enormes. Durante años he intentado exponer estas verdades, pero cuando el poder económico y político decide censurar una verdad incómoda, las barreras aparecen por todas partes.

Hoy la entrega es todavía más brutal. No quedan empresas nacionales en el Paraná. Todos los puertos son extranjeros. Los intereses que dominan el comercio de nuestro país no tienen ni siquiera la cortesía de disfrazarse con una bandera argentina.

¿Cómo podemos seguir luchando?

Creo que hay dos puntos clave en los que debemos enfocarnos:

  1. El Canal Magdalena. Es el eje fundamental de nuestra lucha. Es la última oportunidad que tenemos de garantizar una salida soberana al Atlántico, sin depender de Montevideo ni de concesiones extranjeras.
  2. Quequén. Es el puerto natural más profundo y estratégico de Argentina. Hoy está en riesgo de ser entregado por décadas a los mismos grupos económicos que ya dominan el comercio exterior.

Si logramos consolidar estos dos puntos, podemos empezar a recuperar terreno. No es un sueño imposible. Axel Kicillof ha demostrado interés en esta lucha, entiende la importancia del Canal Magdalena y ha mostrado voluntad de avanzar. Pero no basta con eso. Necesitamos organización, presión y un compromiso político firme.

Hoy, mientras nosotros estamos discutiendo esto, el gobierno de Milei está vendiendo lo poco que queda del país. Están firmando un nuevo acuerdo con el FMI que nos somete aún más.

Yo no sé cómo se hace para cambiar esto en el corto plazo. Pero sí sé que la única forma es con una posición soberanista firme, sin concesiones. Hemos llegado hasta acá porque durante años no tuvimos dirigentes con la valentía de hacer lo que había que hacer. No podemos seguir permitiendo que nuestros representantes nos traicionen una y otra vez.

Si seguimos luchando con la claridad de que nuestro objetivo es la soberanía, si entendemos que esta pelea no es sectorial sino nacional, todavía hay una oportunidad. No la vamos a ver mañana ni pasado, pero si no damos esta batalla hoy, en unos años no va a quedar nada por recuperar.

Nos estamos quedando sin patria, compañeros y compañeras.

Y frente a eso, lo único que nos queda es organizarnos, exigir más y no bajar los brazos.

Gracias por escucharme.

Carlos Del Frade

Frente Amplio por la Soberanía

Buenas tardes. La verdad que es un gustazo y un privilegio estar acá con ustedes, compartiendo este espacio, aprendiendo como siempre del querido maestro Mempo Giardinelli, y sumando a esta lucha que es de todos.

Quiero hablar sobre cómo hacemos política, cómo nos organizamos y enfrentamos este modelo de saqueo. Coincido con Mempo: hay que trabajar incansablemente para resistir el avance del poder privado sobre lo público, pero también hay que pensar en las generaciones que vienen. En ese sentido, creo que lo que está pasando en Bahía Blanca es un ejemplo clarísimo de que nuestro pueblo todavía tiene reservas de solidaridad y compromiso.

Mientras los grandes medios nos bombardean con el “riesgo país”, han silenciado las 16 muertes en Bahía Blanca, las dos chiquitas desaparecidas, la tragedia de un pueblo. Pero el pueblo argentino no olvidó. Los trenes se llenaron de solidaridad, de ayuda, de amor por el otro. Eso es lo que nos define, eso es lo que tenemos que defender. No cuenten con nosotros para la resignación. Nosotros vamos a pelear hasta el final.

Humanismo beligerante vs. crueldad neofascista

Estamos frente a un modelo de poder que busca asustarnos. Que quiere que nos paralicemos por miedo. Pero el miedo no nos va a ganar.

Milei no vino a destruir el Estado, vino a usarlo para beneficiar a unos pocos. Es la misma matriz de saqueo de Bernardino Rivadavia hace 200 años. En 1820, asumió como presidente de una empresa británica antes de ser presidente de la Nación. Lo primero que hizo fue entregar el Cerro Famatina a los ingleses. Pero el pueblo riojano se armó en montonera y lo frenó. Facundo Quiroga y los suyos no se resignaron. Hoy la historia se repite.

Milei usa el mismo método:

  • La excusa de la baja de edad de punibilidad para meter presos a pibes de 13 años.
  • La excusa del narcotráfico para militarizar el Paraná.
  • La doctrina de seguridad continental que Estados Unidos aplicó en México, Colombia y Brasil para instalar el miedo y justificar la represión.

Pero hay otra postal que crece: las hinchadas de fútbol protegiendo a los jubilados. Porque ahí, en la cancha, en la calle, está el verdadero poder popular. Y por eso Patricia Bullrich ya anunció que va a reprimir la movilización del miércoles.

Cinco puntos fundamentales para una infraestructura nacional y soberana

Si queremos recuperar una infraestructura al servicio del pueblo, hay cinco cosas que tenemos que hacer:

  1. Democratizar la democracia. Se terminaron las mesas chicas de los negocios chicos. No podemos permitir que nos sigan vendiendo la idea de que la “hidrovía” es solo un tema técnico. La gente ya se metió en la discusión, y no la pueden frenar.
  2. Ética pública. Lo que es de todos debe ser defendido por todos. Salarios, trabajo, educación y presupuesto. No solo el nacional, sino también el provincial y el municipal.
  3. Defensa del ambiente. Porque la única casa que tenemos es el planeta Tierra. Lo ambiental une a los jóvenes y a los adultos contra este capitalismo cruel y neofascista.
  4. Soberanía de la cabeza. Volver a pensar desde nuestros pies. No podemos seguir dejando que nos manipulen con el dataísmo, con las redes, con la posverdad. La educación y la cultura son la clave.
  5. Humanismo beligerante. La única forma de enfrentar este modelo es con un humanismo combativo. Vicentín es la prueba de la impunidad de los delincuentes de guante blanco. Pero la historia nos demuestra que más temprano que tarde, no vamos a estar tan solos.

La lucha es por la soberanía

No vamos a aceptar que nos vendan la resignación. Vamos a pelear para que la infraestructura esté al servicio de las mayorías y no de las minorías. Para que la política no sea el negocio de unos pocos, sino la herramienta de transformación de un país.

Porque, como decía Mempo, nos estamos quedando sin patria. Pero si hay algo que la historia nos enseña, es que el pueblo argentino nunca dejó de luchar.

Muchísimas gracias.

Marcelo Uhrich

Secretario de Prensa UPSA

desde la última vez que nos reunimos, la situación ha cambiado, y para peor . Se aprobó el famoso 70/30 , tirando por la borda la ley aeronáutica que hizo grande a la Argentina en aviación por más de 70 años.

Voy a tratar de resumirlo, porque el tema es amplio y técnico, pero quiero que de claro qué nos están haciendo y qué estamos perdiendo .

Bahía Blanca, un reflejo del abandono

Para hablar de infraestructura, nada mejor que mirar lo que está pasando en Bahía Blanca . Nuestros compatriotas están atravesando una crisis terrible y el Estado brilla por su ausencia . Han dejado a la gente librada a su suerte, retirándose de toda función pública.

Una pequeña buena noticia: el aeropuerto sigue funcionando . El primer avión que aterrizó fue de Aerolíneas Argentinas , que llevó ayuda para los afectados. Pero ¿saben qué es lo indignante? Bahía Blanca tenía dos empresas que la conectaban por aire : LAN y Flybondi . La primera se fue y la segunda es un invento nefasto , creado como negocio espurio por Macri y Dietrich, y mantenido con la complicidad del gobierno de Alberto Fernández.

Teníamos un corredor aéreo federal que conectaba toda la costa Atlántica sin pasar por Buenos Aires . ¿Qué hicieron? Lo desmantelaron. Y ahora, con la ley que aprobaron, la desregulación es total y se abrieron los cielos abiertos .

¿Qué significa “cielos abiertos”?

Es simple: la entrega total de nuestra soberanía aérea.

  • En ninguna parte del mundo existen los cielos abiertos .
  • La Unión Europea no los permite. Solo dentro de sus países miembros.
  • Estados Unidos no deja que empresas extranjeras vuelen rutas domésticas.
  • Pero Argentina sí .

¿Y qué implica esto? Que empresas extranjeras ahora pueden volar dentro de nuestro país con aviones y tripulación extranjera, quitándole trabajo a los argentinos y llevándose los impuestos afuera .

Para que se den una idea del impacto, en el puente aéreo entre Argentina y Chile perdimos 9.000 pasajeros solo en lo que va del año . Y esos vuelos que antes los hacían Aerolíneas Argentinas , ahora los hacen Sky y JetSmart con aviones matriculados en Chile .

¿Y saben qué pasa con los impuestos de esos vuelos? Se pagano en Chile.
Es decir, perdemos pasajeros, perdemos dólares, perdemos impuestos y perdemos soberanía .

El peligro de volar en Argentina

La situación es crítica. Estamos volando con un sistema cada vez más precario y peligroso .

  1. Desde 2022, Argentina tiene la peor calificación de seguridad aérea de América Latina.
  2. Estamos entre los cuatro peores países del mundo en regulación aérea.
  3. La ANAC, el organismo que regula la aviación, está en crisis.
  4. Se despidió a más de la mitad del personal encargado del control aéreo.

Todo esto pone en riesgo la seguridad de los pasajeros . ¿Quieres una prueba? Hace poco, un piloto llegó a aterrizar en Ezeiza sin saber que habían cambiado la ruta de aproximación . No fue informado, porque nadie se lo notificó .

El negocio de las aerolíneas “fantasma”

El gobierno de Milei anunció con bombos y platillos la creación de un nuevo televisor llamado HUM . ¿Saben qué es en realidad? Tres vivos con un avión alquilado .

  • No tienen estructura, no tienen mantenimiento, no tienen nada.
  • Venden pasajes sin ser un televisor comercial.
  • Es una farsa para simular que están “generando competencia”.

La realidad es que en Argentina no se instaló ni una sola nueva secadora . Al contrario, LAN se fue , y ahora están regalando el espacio aéreo a empresas extranjeras .

¿Por qué quieren privatizar Aerolíneas Argentinas e Intercargo?

Aquí está el dato que nadie menciona:

  1. Intercargo, la empresa estatal que maneja el servicio de rampa en los aeropuertos, tiene un superávit de 8 millones de dólares anuales.
  2. Aerolíneas Argentinas en 2023 no recibió subsidios y generó 6.500 millones de dólares para el PBI nacional.
  3. En 2024, Aerolíneas tuvo una ganancia neta de 20 millones de dólares.

Entonces, ¿por qué quieren vender Intercargo?
Porque quieren regalársela a sus amigos . No hay ninguna otra razón.

Lo mismo con Aerolíneas. Intentaron venderla, no pudieron. Intentaron desfinanciarla , tampoco les logró. Y aún con todo en contra, la empresa sigue siendo rentable.

La realidad del país hoy

La crisis no es solo en el aire. La economía está en ruinas.

  • El Banco Central está peor que cuando trabajó Milei.
  • 6000 millones de dólares desaparecieron.
  • Se vendió el país a precio de remate y no quedó nada.

Y mientras tanto, tenemos la carne más cara que en Estados Unidos , cuando históricamente costaba una cuarta parte.

Nos quieren dejar sin patria

Hoy, debo decir algo con dolor: no es seguro volar en Argentina .
El sistema de control aéreo está colapsando , las aerolíneas extranjeras se llevan todo y el gobierno está desmantelando lo que queda .

No es casualidad. Vinieron a destruir. Vinieron a saquear. Vinieron a hacer negocios con la Argentina.

Pero nosotros no lo vamos a permitir . Porque así como luchamos antes, vamos a seguir luchando hasta recuperar nuestro país .

Vamos a resistir y reconstruir. Porque la Argentina no está en venta.

Muchas gracias.

Julián González Durán

Director de Obras Públicas Pcia de Buenos Aires

Buenas tardes a todos y todas.

Creo que estos espacios de debate son fundamentales para entender el país que tenemos y, sobre todo, el país que queremos construir . Hoy quiero hablar de algo clave: la planificación de la infraestructura . En tiempos donde todo parece caótico y sin rumbo, este tema se vuelve más importante que nunca. No podemos permitir que el árbol nos tape el bosque . Necesitamos ver el panorama completo y trazar un camino claro.

Cuando hablamos de infraestructura , estamos hablando de modelo de desarrollo y de proyecto de país . No se trata solo de construir rutas, puertos o trenes. Se trata de decidir para qué y para quién .

A lo largo de nuestra historia, hubo momentos con más o menos planificación. Hubo épocas en las que se diseñaban planos nacionales de infraestructura , como los Planes Quinquenales o los Planes Estratégicos Territoriales . Pero también tuvimos largos períodos donde el mercado tomó las decisiones , dejando de lado el interés general.

Cuando no hay planificación, lo que ocurre es claro:

  • Se atienden intereses puntuales en lugar de pensar en el desarrollo del país.
  • No hay criterios de prioridad y se invierte donde presionan los grupos de poder.
  • Se favorece la competencia entre provincias y sectores , en vez de promover la cooperación.
  • Se sigue repitiendo el mismo modelo centralista y desigual , con las mismas provincias beneficiadas y otras siempre postergadas.

Por eso, la pregunta central que debemos hacernos es: ¿qué modelo de país queremos construir con la infraestructura?

Si miramos nuestra historia, vemos tres grandes tensiones que marcaron nuestras decisiones:

  1. Extractivismo versus industrialización
  2. Centralismo vs. Federalismo
  3. Insularidad versus Integración Latinoamericana

Cada modelo tuvo su impacto en la infraestructura. Durante el siglo XIX, se diseñaron rutas y trenes para exportar rápido , sin pensar en agregar valor o conectar regiones entre sí. En el modelo de sustitución de importaciones, se construyeron represas, fábricas y redes ferroviarias , aunque con una visión centralista. En los años ’90, se desmanteló la industria y se privatizaron empresas públicas , destruyendo capacidades estratégicas del Estado. Y en el período 2003-2015, se intentó retomar un modelo federal e industrialista , pero sin lograr consolidarlo del todo.

Hoy estamos en un momento bisagra . Si no tomamos las decisiones correctas, el país seguirá atado a un esquema dependiente y desigual .

Uno de los grandes problemas que enfrentamos es la conectividad y la logística . Seguimos teniendo un sistema radial , donde todo pasa por Buenos Aires, Rosario y Córdoba . Si alguien en Salta quiere llegar a Mendoza, tiene que dar un rodeo absurdo porque no hay infraestructura que lo conecte directamente.

Entonces, ¿qué hacemos?

  • ¿Seguimos apostando por un modelo centralista, con todas las inversiones concentradas en el mismo lugar?
  • ¿O avanzamos hacia un esquema federal , con corredores que integran todas las regiones?

Otro tema clave es el agua . Más del 60% del país es árido o semiárido y, sin embargo, seguimos gestionando este recurso de manera provincialista , sin un enfoque nacional. El resultado es que las provincias compiten por el agua en lugar de gestionarla de manera equitativa.

Lo mismo pasa con la infraestructura urbana y el desarrollo territorial . Las oportunidades están mal distribuidas . El 80% de la población vive en ciudades , pero no todas las ciudades tienen acceso a servicios básicos, transporte eficiente o centros de salud de calidad .

Hoy, muchas ciudades compiten entre sí por inversiones, en lugar de pensar en un sistema de ciudades que funciona de manera integrada. No todas las ciudades necesitan una universidad o un hospital de alta complejidad, pero todas deben tener acceso rápido a estos servicios .

Y hay un tema que no podemos ignorar: la infraestructura del cuidado . Si el Estado no garantiza hospitales, centros de atención infantil o espacios para adultos mayores, el mercado no lo va a hacer.

Entonces, ¿cómo seguimos adelante en este contexto?

El primer paso es garantizar financiamiento soberano para la infraestructura . Hoy, en todo el mundo, los países que piensan su desarrollo están haciendo grandes inversiones en infraestructura . No podemos dejar que los organismos financieros internacionales decidan por nosotros .

En segundo lugar, hay que dar continuidad a los proyectos . La infraestructura no se hace en un año ni en un gobierno. Necesitamos acuerdos federales que trasciendan las gestiones y permitamos que los proyectos se sostengan en el tiempo.

Y lo más importante: hay que definir un rumbo . No podemos seguir dejando que el mercado decida dónde invertir y dónde no .

Si queremos un país industrializado, federal e integrado con América Latina , tenemos que pelear para que la infraestructura se planifique y se ejecute con un objetivo claro .

Porque la planificación es soberanía .
El federalismo es soberanía .
Y la integración latinoamericana también es soberanía .

No podemos construir nada si no sabemos hacia dónde vamos. Ese es el debate que tenemos que dar.

Muchas gracias.

Fernando Amín

Ingeniero Especialista en Energía

Buenas tardes a todos y todas.

Soy Fernando , ingeniero y ex trabajador de YPF hasta su privatización en 1990. Desde entonces, me especialicé en energía , hice una maestría en la Universidad de Cuyo y vengo estudiando la situación energética mundial y nacional .

Quiero empezar con un dato clave: en el mundo hay más de 1.500 millones de personas sin acceso a energía eléctrica . La ONU y otros organismos lo señalan como un problema urgente, y el mismo Papa Francisco , en su encíclica Laudato Si’ , menciona que uno de los desafíos más importantes del planeta es terminar con el hambre energética .

El problema es que quienes no tienen acceso a electricidad dependen de leña para calentar sus hogares, cocinar y sobrevivir. Y aunque parezca increíble, el uso de leña contamina más que el gas y el petróleo , lo que contribuye al cambio climático . Entonces, si realmente queremos reducir el impacto ambiental, abastecer de energía a esas personas debería ser una prioridad mundial .

Argentina no es ajena a este problema. En nuestro país, más de un millón de personas no tienen acceso a electricidad. Esto es un 2% de la población , una cifra inaceptable para un país productor de energía. Si de verdad queremos un gobierno popular y progresista , lo primero que hay que hacer es garantizar que nadie viva sin acceso a electricidad .

Pero no solo se trata de quienes no tienen electricidad, sino también de quienes no pueden pagarla . Con la energía completamente privatizada , las tarifas se han vuelto exorbitantes , dejando a miles de familias en una situación desesperante. Ya hay protestas en distintos puntos del país contra el aumento desmedido de las boletas de luz .

Por eso, una de mis principales propuestas es que la energía eléctrica domiciliaria debe ser un servicio público y pasar a ser un derecho humano básico . Esto significaría que una empresa privada de distribución no pueda cortar la electricidad a una familia por falta de pago , como ocurre hoy. Es una cuestión de justicia social y derechos humanos .

Un cambio de paradigma en la energía.

A lo largo de la historia, hemos visto distintos enfoques sobre la energía en el mundo. En los primeros años del siglo XX, el concepto dominante era la soberanía energética . Ese fue el paradigma de Mosconi e Yrigoyen , cuando en 1922 crearon YPF , la primera empresa estatal de hidrocarburos del mundo . En ese momento, la pelea era contra los monopolios extranjeros que querían quedarse con nuestros recursos.

Después, en los años ’60 y ’70, surgió otro concepto: la vulnerabilidad energética . Se entendió que no alcanza con tener recursos, sino que un país también debe tener control sobre su infraestructura para no depender de otros. Por ejemplo, Bolivia, con grandes reservas de gas y petróleo, seguía siendo un país vulnerable porque no tenía refinerías ni tecnología propia. En cambio, Japón, sin recursos naturales, no era vulnerable porque su desarrollo industrial le permitía comprar energía sin depender de un solo proveedor .

Hoy, el paradigma es el trilema energético , que mide tres factores:

  1. Seguridad energética : si un país tiene o no control sobre su energía.
  2. Sostenibilidad ambiental : cuánta contaminación su producción de energía.
  3. Accesibilidad y equidad : si la población puede acceder a la energía de manera justa.

En Argentina, fallamos en los tres puntos . Regalamos nuestros recursos a empresas extranjeras, permitimos que contaminen sin control y, lo peor de todo, dejamos que el precio de la energía excluya a millones de argentinos.

Propuestas concretas para un sistema energético justo

  1. Reconocer la electricidad como un derecho y no como un simple servicio público . Si alguien no puede pagar, el Estado debe garantizar el acceso mínimo necesario .
  2. Nacionalizar las empresas distribuidoras de energía . No tiene sentido que la energía esté en manos de privados que solo buscan maximizar sus ganancias.
  3. Crear un Tribunal de Justicia Energética . Este organismo impediría que las empresas corten la luz a las familias que no puedan pagar, garantizando un acceso justo.
  4. Revertir la reforma constitucional de 1994 , que provincializó los recursos energéticos . Esto fragmentó el poder del Estado y permitió que cada provincia negociara con las petroleras de forma aislada, debilitando la soberanía energética nacional .

Si no recuperamos el control de nuestra energía, vamos a seguir dependiendo de empresas extranjeras, pagando tarifas cada vez más altas y dejando a millas de familias sin acceso a un derecho básico .

Lo que propongo no es imposible , pero sí requiere decisión política . Se trata de pensar la energía como un derecho y no como un negocio . Y sobre todo, de recuperar el control sobre lo que es nuestro.

Muchas gracias.

René Flores

Ingeniero Civil UBA

Si hablamos de dilemas , hubo un momento en que tuve que elegir entre seguir mi carrera o irme a trabajar afuera . Venía de trabajar en centrales térmicas, líneas de transmisión, en Piedra del Águila , la mayor obra hidroeléctrica a nivel nacional, y también en telecomunicaciones . Si me preguntan por constructoras, trabajé con casi todas , y pude ver tanto sus riquezas como sus pobrezas .

En 2013, me encontré en una encrucijada: no tenía trabajo . Así que me quedé y me hice docente . Y desde entonces, mi manera de mirar la realidad cambió. Hoy vengo a hablar como ingeniero, pero también como docente , porque soy ambas cosas . No voy a dar una disertación, prefiero hacer una reflexión .

He participado en grupos de prospectiva energética , conozco el tema, pero ahora lo miro desde otro lugar. Aun así, me invitaron a leer algo y lo voy a cumplir, aunque tuve que imprimirlo más grande… ya soy viejo .

Cada tiempo tiene sus particularidades, sus búsquedas, sus aciertos, sus errores y hasta sus crueldades. No lo mencioné antes, pero soy sobreviviente de la dictadura . Y creo, con absoluta certeza, que es el hombre quien construye o destruye .

Pasamos de las utopías y luchas de los 60 y 70 al derrumbe del Muro de Berlín, luego al neoliberalismo y ahora estamos en la era de la posverdad. Vivimos en un mundo que lucha por los recursos naturales, el agua y los mercados , donde todavía algunos niegan el impacto del hombre en el clima .

Siempre es importante recordar que no estamos aislados, que nuestra infraestructura, nuestra energía y nuestros servicios públicos forman parte de un contexto . Y ahí es donde surge la pregunta clave: ¿desde dónde miramos la realidad? ¿Desde el mercado? ¿Desde una planificación?

A mí, por lo menos, hay dos preguntas que me atraviesan y me hacen volver a mis fuentes ideológicas, porque creo que las ideologías no han muerto .

Primero, ¿qué tipo de energía e infraestructura queremos? Y segundo, ¿quiénes serán los beneficiarios de estos servicios?

Cuando hablo de qué energía queremos, me pregunto si vamos a seguir apostando al petróleo y al gas, si vamos a seguir llenando el país de centrales térmicas, si vamos a seguir favoreciendo un modelo que aumenta la huella de carbono y acelera el cambio climático . Y me pregunto también qué va a pasar con el transporte: ¿seguiremos con gas, nafta y diésel o miraremos hacia el hidrógeno, la electricidad o la energía nuclear?

Y en todo esto, ¿qué rol tendrá el Estado? ¿Será solo el mercado el que define el futuro de nuestra matriz energética? ¿O vamos a darnos la posibilidad de discutir una planificación sustentable , pensada a largo plazo, debatida, acordada y aprobada por el Congreso?

Si miramos hacia atrás, la historia nos dice mucho. En 1977, ya se había descubierto el megayacimiento de Loma de la Lata . Cuando llegó la democracia, se pensó en cambiar el combustible de Atucha II porque teníamos gas de sobra. Pero llegó el menemismo y con él la privatización de Hidronor, Agua y Energía y la entrega de prácticamente todos los proyectos hidroeléctricos que estaban en carpeta.

En los 90, se construyeron siete gasoductos a Chile para exportar gas porque parecía que nos sobraba . Pero en los 2000 nos dimos cuenta de que nos habíamos quedado sin gas , y el Estado empezó a importar gas natural licuado en buques metaneros.

Más cerca en el tiempo, no se hicieron grandes proyectos hidroeléctricos ni nucleares, pero se terminó Atucha II y se construyó la elevación de la cota de Yacyretá. Aun así, faltaba energía y la respuesta fue seguir construyendo centrales térmicas a base de hidrocarburos , porque su construcción es más rápida.

Hoy vuelven a decir que nos sobra gas , pero no cumplimos con la Ley 27.191, que establecía que en 2023 el 18% de la energía debía ser renovable y en 2025, el 20% . Además, nos comprometemos a que para 2030 tengamos 1.000 MW de generación distribuida , es decir, energía generada en los hogares a partir de fuentes renovables. ¿Estamos en ese camino?

Y acá vuelvo a la segunda pregunta que me preocupa: ¿quiénes serán los beneficiarios de esta energía?

Siempre consideré que la energía es un instrumento para el bienestar de la población . Para la salud, la educación, la industria, el empleo. Pero en los últimos años hemos visto marchas y contramarchas en la política tarifaria y un cambio en los hábitos de consumo, sobre todo con la irrupción de los aires acondicionados.

Entonces, la pregunta es: ¿la energía es solo una mercancía, un producto de mercado más, o es un bien social y un derecho humano?

Si la consideramos un derecho humano , entonces habría que avanzar en una reforma constitucional que establezca que toda persona tiene derecho a una cantidad mínima de energía para una vida digna . Y mucho más aún en el caso de los sectores más vulnerables, los jubilados, los indigentes. Buscando equidad .

Pero mientras el Estado sigue achicando, hay que preguntarse quién gana con estos aumentos tarifarios . ¿Quién se beneficia de las pocas obras que se hacen? ¿A quién favorece este modelo?

Y esto me lleva al cierre. Creo que estas preguntas no deberían discutirse solo entre expertos. Yo soy ingeniero, magíster en energía, diplomado en varias cosas… pero estos debates deben ser colectivos . No solo entre especialistas, sino con los usuarios, los jubilados, las amas de casa, los comerciantes, los trabajadores .

Porque, como decía Germán Abdala , que no era ingeniero, los trabajadores no solo queremos hablar de salarios, queremos opinar sobre el país .

Así que opinamos. Y metámonos todos en la discusión sobre qué país queremos .

Muchísimas gracias.

Aquí el Video completo del Panel de Infraestructura

Para debate y trabajo en el Taller del Equipo de Infraestructura del Gabinete Multisectorial

Síntesis de Consensos y Aspectos Destacados entre los panelistas

En el foro de la Multisectorial Federal de la República Argentina, los panelistas analizaron la situación crítica de la infraestructura en el país, denunciaron el impacto de las políticas del gobierno actual y propusieron alternativas para la reconstrucción de un modelo soberano y federal. A partir de sus intervenciones, se pueden destacar los siguientes consensos y puntos clave:

1. Diagnóstico Común: Desguace de la Infraestructura y Pérdida de Soberanía

  • Paralización de la obra pública, afectando rutas, autopistas, ferrocarriles y desarrollos estratégicos.
  • Privatización de empresas nacionales clave, como ARSAT, INVAP, IMPSA e Intercargo.
  • Entrega de recursos estratégicos como la Vía Navegable Paraná-Paraguay, bajo control de EE.UU.
  • Freno a proyectos tecnológicos nacionales, como el reactor CAREM, Atucha III y radares meteorológicos.
  • Crisis en la seguridad aérea y entrega de la soberanía aeronáutica, con la apertura de cielos a empresas extranjeras y la desregulación total del sector.
  • Modelo de saqueo de los recursos naturales, con privatización de energía y ausencia de una estrategia de desarrollo sustentable.

2. Propuestas para la Recuperación de la Soberanía en Infraestructura

Infraestructura de Transporte y Logística

  • Reactivación del Canal Magdalena, garantizando una salida soberana al Atlántico sin depender de Montevideo.
  • Fortalecimiento del Puerto de Quequén, evitando su entrega a grupos económicos concentrados.
  • Reactivación y modernización de los ferrocarriles, priorizando un modelo de integración federal.
  • Renacionalización de la Vía Navegable Paraná-Paraguay, asegurando control estratégico de la exportación.

Energía y Soberanía Energética

  • Reconocimiento de la energía como un derecho humano esencial y garantía de acceso universal.
  • Recuperación del control estatal sobre la distribución energética, para frenar aumentos tarifarios abusivos.
  • Inversión en energías renovables y tecnología nacional, cumpliendo con la Ley 27.191 de generación distribuida.
  • Planificación sustentable y federal para la infraestructura eléctrica, evitando la dependencia de hidrocarburos.

Planificación y Federalismo

  • Superación del modelo centralista, promoviendo un sistema de infraestructura integrado entre provincias.
  • Creación de un Plan Nacional de Infraestructura con continuidad más allá de los cambios de gobierno.
  • Gestón estratégica del agua y desarrollo territorial equitativo, evitando la competencia entre provincias.
  • Articulación de un sistema de ciudades interconectado multimodal, descentralizando oportunidades de desarrollo.

3. Estrategias de Organización y Resistencia

  • Fortalecimiento del movimiento popular, con acción territorial y participación ciudadana.
  • Impulso de un “humanismo beligerante” contra el modelo neoliberal, resistiendo la doctrina de seguridad continental.
  • Articulación entre sectores sociales, políticos y sindicales para defender lo público y lo nacional.
  • Movilización contra la represión y la criminalización de la protesta, exigiendo una democracia real y participativa.

Conclusión: Un Proyecto de Infraestructura para la Soberanía Nacional

El foro dejó en claro que la infraestructura no puede ser pensada solo desde la lógica del mercado, sino como una herramienta de desarrollo equitativo y soberano. Es necesario recuperar el control sobre los recursos estratégicos, garantizar la integración federal y planificar un país con infraestructura al servicio del pueblo argentino. La resistencia es clave, pero también lo es la proyección de un futuro basado en la justicia social y el desarrollo sustentable.

“Nos estamos quedando sin patria, pero el pueblo argentino nunca dejará de luchar.”

Sumate a la Multisectorial Federal de la República Argentina

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